Si una gran marca dejara de hacer publicidad o tener presencia en
los medios de comunicación, a la larga el consumidor
terminaría dejándola en un segundo plano en su memoria. Nuestro cerebro y manera de consumir funciona de
esa forma tan peculiar… Las grandes empresas lo saben y, aunque cuenten con
miles de clientes fieles, siguen invirtiendo para reforzar todo el
trabajo hecho.
Además de buscar la notoriedad, existen otras razones que mueven a
las grandes marcas para apostar continuamente por la Publicidad y la
Comunicación:
1. Crear necesidades al potencial cliente y
despertar su interés.
No hace falta esperar a que el consumidor sienta la necesidad porque
sentimos necesidades desbocadas cuando vemos un producto o servicio sin que nos
hiciera falta de antemano. Busca despertar su deseo… ¿Cuántas veces has querido comprar
un helado después de haber visto un anuncio en una marquesina durante un día
caluroso?
2. Diferenciarte de la competencia.
Una de mis frases célebres es… “Puede haber dos productos iguales, pero
no dos campañas iguales”.Si ya te pareces a tu competencia, apuesta por la comunicación para
diferenciarte.
3. Comunicar los valores de la marca.
¿Qué define e identifica tu marca? ¿Cuáles son
los valores?
Las marcas son como personas, me atrevería a decir que casi tienen
sentimientos porque detrás de ellas hay personas como tú y como yo a las que
les duele cuando hacen daño a la marca.
Las marcas hablan sin abrir la boca y esto significa que dicen algo más
allá de representar un producto o un servicio y justo esto son los valores de
la marca.
Estos son algunos de los motivos que mueven a las grandes marcas a
seguir invirtiendo tanto en Publicidad como en Comunicación. No se trata de un
capricho, simplemente es que necesitan que el público no se olvide de ellas.
Un último consejo antes de terminar este post: no vale con hacer una
mega campaña puntual y desaparecer porque el esfuerzo habrá sido casi nulo. La
clave está en la continuidad e ir haciendo campañas cada 3 o 4 meses para que
siempre tengamos presencia sin agobiar.











