Reconocer a los empleados por una
tarea bien lograda, consigue los siguientes beneficios:
Crea una gran
impresión en el significado que damos a nuestro trabajo.
Es una de las
fuentes que poseen las organizaciones para incluir y comprometer a sus
empleados.
Juega un papel
clave en el cambio organizacional, en los que nombramos aprendizaje
organizacional, y también en el aprendizaje individual en el puesto de trabajo.
Impacta en la
satisfacción del trabajador y, por ende, en la productividad y rendimiento de
la empresa.
Su ausencia
constituye el segundo factor de riesgo psicosocial en el trabajo, ya que
influye sobre nuestra habilidad para gestionar el estrés y las situaciones
profesionalmente complicadas.
La mayoría de
especialistas están de acuerdo en que el desarrollo de prácticas de
reconocimiento es sencillo, altamente accesible y provechoso en temas
económicos, es decir, puede ser fácil de hacer y tener una distribución más
económica, simplemente no hay excusa para no poder hacerlo.
Fuente: “Cómo motivar a tus empleados” – Nostica Editorial


